martes, 15 de noviembre de 2011
O Sarampión e a Cólera ameazan Somalia
A entidade confirmou a existencia de brotes de Cólera nas rexions de Mogadiscio, Bay e Mudug entre outros. Confirmaronse 4.061 casos dende principios de ano, e o 76% deuse en menores de 5 anos. Xa se saben de 172 mortes no Hospital de Banadir relacionadas coa enfermidade.
As autoridades que se engargan de Somalia advirten que o risco de contaxio e moito maior agora que estamos en temporada de choivas, e mais nas comunidades que se alimentan de fontes de auga contaminadas.
Iniciouse unha campaña de vacunas das que xa se beneficiaron 300 nenos, pero ainda asi a cifra e insignificante comparada ca xente que ten risco de padecer estas enfermidades, polo tanto, necesitase moita mais axuda.
Fonte: http://www.who.int/es/ (páxina da OMS)
martes, 25 de octubre de 2011
Somalia necesita axudantes, non espectadores.
Enfermedades transmitidas por insectos ou animais
As condicións hixiénicas e sanitarias fan de Somalia un destino potencialmente perigoso para os viaxeiros.
A malaria está presente en todo el país, sobre todo nas orillas dos ríos Jubba e Shabeelle. Os contaxios teñen lugar sobre todo entre marzo e maio, e en octubre-novembro, e as cepas teñen unha alta resistencia á cloroquina.
A fiebre amarilla é endémica no país.
Hai casos de fiebre do valle do Rift. O virus transmétese ó humano pola picadura dun mosquito infectado, por manexar cadáveres de animais infectados, o pola inxestión de leite de animais contaminados sen pasteurizar.
Hai casos de dengue no sur do país, e de leishmaniosis na rexión de Bakool, no suroeste.
Hai casos de rabia animal no país.
Enfermedades transmitidas por la comida, el agua o el entorno
As enfermedades diarreicas son comúns entre os turistas que non toman precaucións.
O cólera é endémico no país. Entre enero e o 22 de agosto do 2011, aas autoridades de saúde rexistraron 10 314 casos (314 mortes). Para minimizar o riesgo, recomiendase lavarse as mans coidadosamente antes de cada comida, e usar agua non contaminada.
A incidencia de hepatitis A é moi alta. A hepatitis A é unha enfermidade aguda do fígado transmitida por comida ou bebida infectadas ou por contacto directo con persoas infectadas.
Enfermedades transmitidas por el contacto con personas infectadas
A epidemia de Sida vai en aumento en Somalia.
A tuberculosis é frecuente no país.
O país vese afectado con regularidade por epidemias de meningitis. A meningitis por meningococos é unha enfermidade que se caracteriza por una fiebre repentina, dor de cabeza agudo, nauseas, vómitos, rixidez do cuello e sarpullidos. A tasa de mortalidade ronda o 5-15%. A transmisión dase por inhalación da bacteria, ou por contacto bucal directo con unha persoa infectada.
Entre enero e inicios de septembro do 2011, arredor de 9 000 casos de sarampión foron rexistrados. O sarampión é unha enfermidade infecciosa transmitida a través do contacto coas secrecións de nariz e garganta de persoas contaxiadas; polo tanto, o contaxio faise a través da tos ou estornudos. Esta enfermidade afecta principalmente aos nenos e continúa sendo unha causa importante de morte infantil. Os síntomas inclúen fiebre, erupcións cutáneas, ollos vermellos e tos. Unha vacuna eficiente existe contra esta enfermedad.
Fonte: Netglobers
lunes, 24 de octubre de 2011
Cada año mueren más de medio millón de mujeres y niñas por complicaciones del embarazo
Aunque muchos países en desarrollo han logrado en los últimos años grandes progresos para mejorar la tasa de supervivencia infantil, los avances han sido inferiores en la reducción de la tasa de mortalidad materna
Los 10 países donde el riesgo de mortalidad materna durante toda la vida es mayor son Níger, Afganistán, Sierra Leona, Chad, Angola, Liberia, Somalia, la República Democrática del Congo, Guinea-Bissau y Malí. El riesgo que tiene una mujer durante toda su vida de morir por una causa relacionada con la maternidad oscila en estos países desde 1 entre 7 en Níger a 1 entre 15 en Malí.
Fuente:
lunes, 17 de octubre de 2011
El cólera y la diarrea amenazan las vidas de los niños del sur de Somalia
Se han confirmado casos de cólera en las regiones de Banadir, Bay, Mudug y Bajo Shabelle, y el número de casos de diarrea acuosa aguda ha aumentado dramáticamente en los últimos meses. Desde enero de este año, solo en el Hospital Benadir de Mogadiscio se han registrado 4.200 casos de diarrea acuosa aguda y cólera.
De cualquier modo, en estos momentos la mayoría de los casos de cólera registrados en varias regiones están contenidos y bajo control.
Unicef a 13 hospitales kits de emergencia contra enfermedades diarreicas compuestos de suministros médicos como jeringuillas, infusiones y sales de rehidratación oral (SRO), almacenados por UNICEF y la OMS.
Fuente:
Salud en Somalia
Crisis de salud pública en Somalia
En Somalia, casi cuatro millones de personas están en riesgo de sufrir malnutrición. La malnutrición es un factor bien conocido y potente que predispone a contraer también enfermedades infecciosas, que son más graves en este grupo de población, al mismo tiempo que empeoran la propia malnutrición. Una de las prioridades sanitarias actuales incluye pues la prevención y tratamiento de la malnutrición y sus complicaciones, es decir, la prevención y tratamiento de algunas enfermedades infecciosas, como el sarampión o el cólera, y también la provisión de cuidados especiales a las mujeres embarazadas y a los recién nacidos. En el sur del país, las cifras de mortalidad antes de los cinco años de vida (un índice de salud muy comúnmente empleado) indican que fallecen entre 4 y 12 niños por cada 10.000 menores y día.
El conflicto, crónico e incomprensible para muchos de nosotros, que vive la región desde hace años supone los desplazamientos masivos en un intento de evitar tanto la sequía como la guerra. Estos desplazamientos humanos suponen un riesgo adicional de transmisión de enfermedades infecciosas, al asociarse a malas condiciones sanitarias, falta de agua potable y falta de acceso a cuidados sanitarios adecuados en muchos campos de refugiados.
La OMS y la UNICEF están intentando coordinar esfuerzos con otros organismos y gobiernos para poder ofrecer una respuesta adecuada, tanto dentro de la propia Somalia como en los países fronterizos. Una de las primeras medidas adoptadas ha sido iniciar una campaña masiva de vacunación (más de un millón de niños) frente a la poliomielitis y el sarampión en los campos de refugiados de Dadaab y en la frontera con Kenia.
La OMS ha proporcionado medicamentos esenciales (tratamientos contra la malnutrición y la diarrea, fundamentalmente) para ayudar a los refugiados. También se han enviado tratamientos para el cólera, otra enfermedad infecciosa que se ha presentado en la zona (más de 2.700 casos graves) así como suministros para comprobar la calidad del agua y más personal sanitario. Sin embargo, las necesidades son muy superiores a los medios desplegados hasta ahora. El coste global del control sanitario de esta emergencia superará los 30 millones de dólares y se dispone solo de 6 millones de dólares.
Las imágenes de niños Somalíes en los campos de refugiados, con malnutrición grave y las moscas volando y posándose sobre sus caras, son habituales en los telediarios. Estos días se ha comentado la amenaza adicional que para ellos, los más pobres entre los pobres, supone una epidemia de sarampión. El sarampión es una enfermedad transmisible y prevenible con una vacuna que es segura y eficaz. Lo mismo vale para la poliomielitis. Muchos niños morirán por estas enfermedades o sufrirán casos graves de las mismas.
Cuando leo estas noticias y veo la televisión, no puedo más que preguntarme en qué sociedad vivimos realmente. En Europa gozamos de una situación sanitaria excelente, con unas coberturas vacunales que han permitido prácticamente eliminar la poliomielitis y que, hasta hace un par de años, nos habían acercado al control efectivo del sarampión (ahora tenemos más de 25.000 casos en los últimos dos años).
¿Qué hacen algunos ciudadanos de Europa, padres de niños que tienen a su alcance toda la tecnología y medios del sistema sanitario público y privado? Cuestionan la eficacia y la seguridad de las vacunas y, sin tener para nada en cuenta que el control de estas enfermedades se basa en alcanzar coberturas adecuadas para toda la población (aquí jugamos todos el mismo partido, por mucho que se invoque la libertad individual a decidir) optan por no vacunar a sus hijos. No vacunarles no les protegerá del autismo ni de ninguna rara enfermedad autoinmune o intoxicación por productos 'venenosos'. Las vacunas no se asocian a ninguna de estas enfermedades. No vacunarles colocará a sus hijos en riesgo de sufrir sarampión o poliomielitis, por usar los mismos ejemplos, y transmitirlo, evitando o retrasando su control efectivo. Si quieren ver lo que supone 'pasar la enfermedad de forma natural' (que según ellos es 'mejor' para inmunizarse), les recomendaría una estancia en los campos de refugiados de Somalia.
Créanme: este es un mundo maravilloso, pero a veces, muy injusto, demasiado injusto.
Lo que algunos rechazan sin fundamento científico alguno, otros lo necesitan para sobrevivir más allá de los cinco años de vida.
FONTES: ONU, EL PAIS